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    RESUMEN

    Introduccion

    En la literatura histórica extranjera está difundido el punto de vista de que la España Visigoda era la continuación directa de la España Romana. La conquista bárbara no condujo a transformaciones básicas ni en el orden económico, ni en el político. Los historiadores que señalan la aparición en el reino visigodo de las instituciones prefeudales del beneficio y del vasallaje, las consideran aisladamente, desligadas de los factores principales del desarrollo social, es decir, de los cambios en las relaciones económicas.

    En esta obra se hace la tentativa de estudiar las tendencias fundamentales del desarrollo histórico de España en los siglos V, VI y VII.

    Cap. 1. El establecimiento de los bárbaros

    en España en el siglo V.

    Las regiones donde se asentaban en masa los visigodos y suevos ocupaban solo una parte pequeña del territorio de la península. No obstante, la conquista de España por los bárbaros, su establecimiento en ella tuvo consecuencias importantes. Fue realizada la expropriación parcial de propietarios agrarios hispano-romanos, un buen número de villas, aldeas y ciudades fue destruido, el sistema administrativo resultó desorganizado considerablemente, y los vínculos económicos, que tenían entonces importancia para las villas romanas fueron perturbados. La importancia de las relaciones esclavistas en la economía disminuyó (aunque continuaba siendo considerable <303> todavía), aumentó la capa de pequeños propietarios agrarios, reapareció la comunidad agraria allí, donde ya había desaparecido antes del establecimiento de los bárbaros. Al mismo tiempo, el establecimiento de los godos (quizás en algunos casos también el establecimiento de los suevos) mezclados con propietarios hispano-romanos, contribuyó a la disolución rápida del régimen gentilicio de los germanos y al crecimiento de la diferenciación social entre ellos.

    Cap. II. El régimen agrario. Restos de la comunidad agraria. El

    surgimiento de la propiedad del tipo alodial

    La técnica de la producción agrícola en la España goda se simplificó algo y aumentó la importancia de la ganadería extensiva. Pero al mismo tiempo se extendió el área de la tierra cultivada. La cantidad de agricultores libres, que poseían medios de producción, aumentó. Pero no tuvieron lugar cambios fundamentales en el nivel de las fuerzas productivas en la agricultura española. En las regiones donde los germanos se establecieron en masa, se propagó la comunidad agraria. Entre la población del país predominaba la aldea de tipo romano.

    Las tierras arables se alternaban con las viñas y huertas en las posesiones de los propietarios hispano-romanos (y más tarde de los godos). No solo las tierras arables, sino también los prados y bosques, eran propiedad privada. Pero para la aldea visigoda son característicos determinados rasgos como el uso conjunto de tierras indivisas y el enclavamiento de parcelas en las de otro propietario. Evidentemente tuvo lugar un entrelazamiento de los regímenes agrarios tarderomano y germano.

    Los godos y los campesinos del país estaban ligados mutuamente por las relaciones económicas. Estas aceleraron la descomposición de la comunidad agraria de los germanos.

    Ya en el siglo V entre los visigodos aparece la familia individual, que gradualmente desplaza a la familia grande (que comprendía tres generaciones y más) en calidad de unidad económica fundamental. La afirmación de la familia individual estaba estrechamente ligada con la formación de la propiedad agraria de tipo alodial. En el siglo VI se extiende la práctica de la alienación de la tierra. <304> Pero en el siglo VII aun se mantienen algunas restricciones a la libertad de legar y alienar los bienes, que defienden los derechos de los parientes a la propiedad familiar.

    Cap. III. La transformación de los agricultores libres

    en campesinos dependientes

    El contigente más importante para la formación de la clase del campesinado dependiente lo constituyeron los agricultores libres del país. La expropiación parcial de los posesores hispano-romanos causó un daño considerable a la economía del campesinado hispano-romano. La inestabilidad económica de los pequeños propietarios agrarios, las violencias por parte de la nobleza y de los grandes terratenientes producían también un efecto destructivo para la capa del campesinado libre.

    Los agricultores libres se convertían en campesinos dependientes a consecuencia de la pérdida de la tierra propia y del ingreso en patrocinio. Así se convertían en precaristas y a veces en siervos. Una parte de los godos libres también se arruinaba y se convertía en campesinos dependientes dotados con tierras en las posesiones ajenas. Surge la desigualdad jurídica entre los godos. Aparece la capa superior los honestiores o maiores y la capa ínfima humiliores o inferiores. La iglesia desempeña un papel importante en el proceso de la transformación de los pequeños propietarios en agricultores dependientes.

    En el siglo VII el proceso de la decadencia del campesinado libre se acelera. La posesión grande se implanta en la aldea libre. Se profundiza la diferenciación entre los hombres libres en los derechos cívicos y políticos. El estado de los inferiores en este período se empeora. Pero la capa de los pequeños propietarios se conserva hasta el fin de la existencia del reino visigodo. El precarium se extiende y se convierte en una posesión más firme y duradera que en el Imperio Romano. La commendatio desempeña un papel importante en el establecimiento de la dependencia personal de los hombres libres. Los patrocinados se encontraban bajo la sujeción de sus patronos y bajo la dependencia personal de ellos. <305>

    Cap. IV. Los siervos, libertinos y colonos. Modificaciones

    en su situación en los siglos V, VI y VII

    Los siervos y los libertinos desempeñaban un papel importante en la formación de la clase del campesinado dependiente. Las fuentes jurídicas no contienen datos sobre las modificaciones del status de ellos en los siglos V y VI. No se les consideraba personas capaces. Al siervo le consideraban un objeto. Su peculium era una propiedad de su dueño. El trabajo de los siervos se aplicaba ampliamente en las economías de los propietarios agrarios laicos, de la corona y de la iglesia. Se puede admitir que los siervos y los libertinos constituían la capa fundamental de los productores directos, que era explotada por los propietarios agrarios, grandes y medianos.

    En el siglo VII ya se manifiestan modificaciones esenciales en la situación de los siervos. Aparecen los rasgos de su independencia económica. Se admite su derecho de concluir convenios comerciales y vender los bienes móviles de su peculio, incluyendo el ganado, sin la aprobación de su dueño. Ellos obtienen la posibilidad de testimoniar en los juicios y pleitear con hombres libres. Se consolidan sus relaciones familiares . A fines del siglo VII se emitió una disposición según la cual fue dispuesto que una parte determinada de los siervos de cada señor debía tomar parte en las campañas militares.

    Así pues, aunque los siervos de la España Goda en el aspecto jurídico continuaban siendo esclavos, practicamente su condición iba aproximándose poco a poco a la condición de los futuros campesinos de servidumbre. El desarrollo de la liberación de los siervos era un testimonio del proceso de la declinación de la esclavitud antigua y patriarcal.

    La mayor parte de los libertinos continuaba estando en dependencia hereditaria de sus antiguos dueños y de sus descendientes. Habitualmente los libertinos eran dotados con tierras en las posesiones de propietarios agrarios laicos, de la corona y la iglesia. Su derecho a disponer libremente de sus bienes era limitado. Ellos estaban privados de la libertad de movimiento. El statuto de los libertinos tenía un carácter dual: de un lado ellos eran considerados gente libre. De otro lado los libertinos estaban limitados en su derecho de testimoniar, no podían casarse con la <306> gente libre de nacimiento, eran sometidos a castigos especiales en caso de violar las leyes. El wergeld de los libertinos era dos veces inferior al de los hombres libres.

    En cierta medida los colonos eran también una fuente para la formación del campesinado dependiente. Pero en el reino visigodo no se nota el crecimiento de esta capa. Evidentemente los colonos jugaban en la España Visigoda un papel menos importante que en el reino de los francos. La peculiaridad del proceso de la formación de la clase campesina dependiente en España consiste en que ésta aumentó, no tanto a cuenta de los agricultores germanos aruinados, como de los agricultores hispano-romanos, de los pequeños propietarios precaristas, libertinos, colonos y siervos.

    Cap. V. El nacimiento de la gran propiedad agraria

    feudal

    El nacimiento de la propiedad agraria feudal transcurría sobre la base de la villa grande romana de un lado, y de la posesión, que crecia como resultado de la descomposición de la comunidad agraria germana, de otro lado. Los senatores del país y la iglesia católica después del establacimiento de los bárbaros se mantuvieron como grandes propietarios agrarios. En la vida política la nobleza hispano-romana perdió su condición dominante. Entre la aristocracia hispano-romana por un lado, y la nobleza goda y el poder real por otro lado, existían contradicciones. Verdad es, que el derecho oficial desde el principio afirmó la propiedad de los bienes de los posesores del país y defendió -la vida y seguridad de todos los hombres libres. La nobleza hispano-romana ejerció considerable in fluencia en la gobernación local. La iglesia católica continuaba siendo una fuerza política grande, y gozaba de gran influencia en las comunidades urbanas. Entre los germanos los representantes de la gran propiedad agraria eran la nobleza goda, los reyes godos y la iglesia arriana. Al convertirse el catolicismo en religión estatal, los bienes de la iglesia arriana fueron transferidos a la iglesia católica.

    La descomposición de la comunidad agraria y el surgimiento de la propiedad de tipo alodial intensificaron el <307> crecimiento de la gran propiedad agraria en los siglos VI y VII. En algunos casos la gran propiedad coincidía en su territorio con la aldea, a veces las posesiones de los magnates y de la iglesia estaban dispersadas por varias aldeas y poblaciones.

    En algunas posesiones la producción estaba predestinada para el mercado, aunque, en general, en el país predominaban las relaciones de la economía natural.

    La villa adquirió un carácter nuevo en comparación con la época romana. La base de la producción en las grandes posesiones era la hacienda campesina. La particularidad de estas posesiones consistía en la existencia de las supervivencias del sistema de la economía esclavista. Entre los agricultores de estas posesiones preponderaban los siervos y libertinos, que prácticamente ya se habían transformado en campesinos de la servidumbre. Para cultivar la reserva señorial se utilizaba principalmente a los siervos domésticos.

    Si para el reino franco lo más típico era la formación de las grandes posesiones feudales por medio de la absorción de la pequeña propiedad agraria, para el estado visigodo era especialmente característico el surgimiento de las mismas como resultado de la transformación de la naturaleza interna de la villa grande romana. Esta transformación se expresaba en la alteración del carácter de la explotación de los siervos, en la conversión de los siervos y libertinos en campesinos dependientes, y también en la disminución del nexo de las grandes posesiones con el mercado.

    El desarrollo de la gran propiedad agraria en la España Goda se manifestó también en el ahondamiento de la diferenciación social. En el siglo VII la capa de los grandes propietarios agrarios disfrutaba de privilegios en comparación no sólo con la capa de inferiores, sino con todos los otros hombres libres.

    Cap. VI. El surgimiento del sistema beneficia! y de la

    jerarquîa feudal. La feudalización de la iglesia

    En la España Goda surge el sistema beneficial. Es verdad que no se formó enteramente. Hasta el fin de la existencia del estado visigodo continúa la lucha entrelos reyes, <308> que trataban de otorgar las tierras a los fieles en concesiones temporales, y los magnates, que consideraban estas posesiones como su propiedad. Sin embargo tales concesiones temporales de tierras se establecieron en las relaciones entre los magnates y la iglesia por un lado y las personas que estaban en patrocinio, por otro lado. También está ligado al proceso del desarrollo de las relaciones feudales el crecimiento del poder privado de los grandes propietarios agrarios. Ellos adquieren un poder coercitivo respecto a los hombres libres, los conducen a la guerra y recaudan los impuestos. Pero en el reino visigodo no se constituyeron las inmunidades. Un reflejo del proceso del desarrollo de las relaciones feudales lo constituyen algunos rasgos de la vida eclesiástica tales como la distribución por las iglesia de una parte de sus tierras a los laicos que estaban bajo su patrocinio, las tentativas de los obispos y abades de usar las posesiones eclesiásticas como propias, el crecimiento de las iglesias privadas y la lucha por sus bienes entre los obispos y magnates laicos.

    Cap. VII. La lucha social en la España Goda en los siglos V, VI y VII

    En los años cuarenta del siglo V en España tenía lugar el movimiento de los bagaudos. En este movimiento contra las autoridades romanas y los grandes propietarios agrarios, participaron los siervos, colonos y campesinos libres. Por el año 454 los visigodos reprimieron este movimiento.

    En los años ochenta del siglo VI los campesinos de la Bética se sublevaron contra el reino visigodo. La resistencia de los siervos a sus dueños tenía un carácter permanente que se manifestaba habitualmente en formas pasivas, principalmente en la fuga.

    Los priscilianistas expresaban un estado de ánimo ascético, estimaban como una virtud la renuncia a sus bienes, luchaban contra la iglesia dominante y prácticamente fundaron una organización eclesiástica independiente.

    Cap. VIII. La formación del Estado feudal en su fase inicial

    En España durante largo tiempo junto a los órganos del poder godo se conservaron las instituciones del poder local romano. Los reyes godos encabezaban ambos sistemas de gobernación. <309>

    El poder real en el siglo V todavía expresaba en cierto modo los intereses de todos godos libres, pero al misino tiempo de forma creciente se manifestaba ya como representante de los intereses de la nobleza goda e hispano-romana.

    En el siglo VI se fortalece el aparato estatal. El Estado trata de abolir los órganos de gobierno heredados de la democracia militar de los godos. Al mismo tiempo se restringe la importancia de los municipios romanos. Al desarrollarse las relaciones feudales, el reino visigodo adquirió el carácter de un Estado del período inicial del feudalismo.

    El Estado Visigodo expresaba los intereses de la nueva clase dominante, que se estaba formando en España, la clase de los grandes propietarios agrarios feudales. Las tareas más importantes del Estado feudal en España en esta fase consistían en aplastar la resistencia social de las masas de los campesinos, en conquistar territorios nuevos y conceder tierras a la nobleza y a la iglesia, en rechazar a los enemigos exteriores, y en mantener las condiciones necesarias para el comercio.

    En el reino visigodo se conservaron en grado mayor que en muchos otros reinos barbaros de Europa las instituciones políticas romanas. Pero este reino no era una continuación directa del Imperio Romano. El Estado Visigodo se distinguió del Estado Romano tanto por su base y carácter social como por su estructura.

    En el siglo VII los cambios en las relaciones económicas y políticas, que estaban relacionados con el proceso del surgimiento del feudalismo y con la disminución del interés de parte de los magnates en la existencia de un vigoroso poder central, condujeron a las alteraciones en el régimen político.

    A pesar del mantenimiento formal del régimen centralizado, el poder se encontraba en las manos del estrato estrecho de los magnates laicos y eclesiásticos.

    Conclusión

    Durante los tres siglos de existencia del reino Visigodo en el orden económico social y político de España ocurrieron cambios esenciales. Estos cambios se manifestaron en la aparición de la propiedad basada en la explotación <310> de los agricultores dependientes y en el comienzo de la formación de la clase de los campesinos de servidumbre y propietarios agrarios feudales, en el surgimiento de la estructura jerárquica de la propiedad feudal y en la formación del Estado feudal en su primera fase. <311>

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